miércoles, 4 de julio de 2007

London II

Me siento brutal, radicalmente distinta. Llena de una furia nueva y descontrolada. Londres me ha convertido en una criatura en permanente estado de alerta. En un animal siempre al acecho.

Me siento brutal, radicalmente distinta. Pero al resto del mundo parece darle igual: el metro sigue con su incesante traqueteo por las entranyas de la ciudad, nadie cambia de acera a mi paso, mi salvaje transformacion no consta en los diarios britanicos.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Este es el principio de un cambio sin retorno. Es lo bueno y malo que tiene esa ciudad...te lo dice uno al que por ahora le sigue cambiando...

Suerte!!

Diamante dijo...

Londres me mata

Anónimo dijo...

mientras tú notes un antes y un después
es que valió la pena

londres está en mi lista de tareas pendientes :)
mua

Anónimo dijo...

En el asfalto
nos volvemos salvajes.

O algo asi cantaban Platero.

saludos!

Anónimo dijo...

Ten quidado no te enganches, Londres es como un gramo de coca muy cortada.
Yo viví años ahí y creo que no me sirvió de nada, además por poco me convierto en un simple modernillo :-D
Consejos gratuitos:
1. Escapa de los otros españoles. Londre los vuleve criminalmente superficiales
2. Emborrachate en un portal en el soho y deja fluir la crisis nerviosa por tu cuerpo
3.Visita el basurero central, está poblado de fantasmas encantadores
4. Duerme una noche totalmente borracha en un cementerio
5.Saluda al señor sombra de mi parte si lo ves, e sun negro de metro y medio de unos 100 años que en vez de andar flota a escasos 5 cms del suelo.Él te ayudará
6.Bajo ningún concepto hables con irlandeses que tengan menos de cinco dedos en cada mano.

Abrazos y pásalo bien

Manuel Astur

Anónimo dijo...

Follate Londres !!!

TU --> puedes